HISTORIA DE LA FAC

Así Nació F.A.C.

Por el Dr. Virgilio C. Bianchi

Cuando, llevado por mi vocación ornitófila, me incorporé en 1944, a una de las Entidades existentes -la U.C.R.A.- al par de criar canarios, me interesó la historiografía de la canaricultura, mundial y argentina y a pesar de todo lo mucho hecho y adelantado en nuestro medio, era dable observar y verificar la orfandad técnica y estructural de la canaricultura, que se debatía en antagonismo de entidades -más grupo de aficionados que reales instituciones- generadas subyacentemente unas de otras, pero realidades al fin, consideré que el progreso de canricultura argentina llegaría mancomunando esos esfuerzos aislados uniéndolos en sus fines similares, bajo un organismo que los nivelara con iguales derechos y obligaciones sin prevalencias ni deterioros para ninguna de las partes. Así se gestó y nació la idea de una federación, que ya antes de ser concretada, llevaría el único nombre que podía tener, Federación Argentina de Canaricultura, amplio para permitir la incorporación de todas las razas y variedades de canarios, en ese entonces por herencia hispánica dominaba el apelativo "flauta" "roller" después cuando debió haber sido "harz" fuente original de dicha modalidad de canto.

Presidente de la entidad que me albergaba, conjuntamente con el apoyo de los demás dirigentes, nos dimos a la tarea, de sembrar la idea federativa, tarea de persuasión y de comprensión, que no fue fácil, ya que las rivalidades del grupo y distintos criterios -muy respetables- para formalizarla, esterilizaban parcialmente, nuestros afanes.

Era fundamental conocernos, tratarnos -lo fue- hoy decimos "hacer relaciones públicas" para ello UCRA, invitó a sus congéneres a distribuir los premios de los concursos en una sola fiesta y se congregaron la Asociación Argentina de Canaricultura Roller, la Sociedad de Criadores de Canarios Roller y la Unión Criadores Roller Argentina, en una gran cena que se efectuó en los salones del Club Universitario de Buenos Aires, en su sede de la calle Viamonte.

El primer paso y exitosamente fue dado; luego siguieron otras entrevistas efectuadas en mi consultorio y en las que participaron Manuel Salvado, F. Febles, Alfredo Rovere, Atilio Rapetti, Eduardo Risso Patrón, Pérez Cairoli, no concretándose la federación por diferencias de concepto para canalizarla, aunque todos coincidían en la conveniencia de que existiera, estaban de acuerdo en su carácter de representantes de las entidades en el objetivo final pero no en el medio para realizarlo.

La A.A.C.R. propugnaba por mantener sus filiales -las tenía en Rosario, Córdoba y Mendoza- y promovía la formación de otras; la S.C.C.R., estimaba que era suficiente con realizar un torneo argentino y los representantes de U.C.R.A., entre los que me encontraba, dábamos prioridad al organismo, a la estructura federativa, como ente mayor de orientación técnica -la gran ausente- ya que el campeonato es uno de los fines, pero no el único. Personería Jurídica, Registro Genealógico y otros ítems, también estaban sobre el tapete.

Las divergentes opiniones originaron el lógico impasse y llegado el año 1950 U.C.R.A. convocó a todas las entidades argentinas y de Uruguay, Brasil y Chile a participar en el PRIMER CERTAMEN, EXPOSICION LATINOAMERICANA DE CANARICULTURA ROLLER, a realizarse del 23 al 28 de julio de 1950. El objetivo era promover la creación de la Federación Latinoamericana y más que nada HACER Y NO CONVERSAR. El resultado superó las más optimistas esperanzas. Concurrieron Uruguay, Chile y Brasil y de Argentina la Asociación Rosarina, la ACCR de Córdoba, ACRO de Ramos Mejía, de Bahía Blanca y de Mar del Plata, CRAM, promovida por el que suscribe en veraneos anteriores. Exito de relaciones sociales y del Congreso. Hay que destacar que ACRU del Ururguay, indirectamente y sin proponérselo aceleró la creación de FAC ¿Cómo? En la primera sesión del Congreso, la delegación uruguaya objetó la representación argentina por su ventaja al participar con seis entidades frente a una de cada país visitante. La objeción tenía fundamento y nos vino (para los argentinos participantes) como "anillo al dedo" ya que para evitar la deserción uruguaya, convinieron las entidades argentinas en fundar la FAC para unificar la representación pero a su vez condicionamos esa solución a que se formara la Federación Latinoamericana. "Matamos dos pájaros de un tiro".

ACTA DE FUNDACION

En la ciudad de Buenos Aires, a los veinticuatro días del mes de Julio de mil novecientos cincuenta -Año del Libertador General San Martín-, reunidos en la sede social de la Asociación Porteña de Empleados, calle Virrey Cevallos número doscientos cincuenta, los señores, doctor Virgilio C. Bianchi, y don Alfredo Róvere, en representación de lo Asociación Unión Criadores Roller Argentina, señores Arturo Rímini y Rodolfo Lafulla, representantes de la Asociación Rosarina de Canaricultura Roller; doctor Salvador Lománaco, representante de la Asociación Canaricultores Roller del Oeste (Ramos Mejía); señores Jaime Moreira y Amador Reyes, representantes de la Asociación Criadores Roller Argentino Marplatenses; señor Pedro Adamini, representante de la Sociedad Argentina de Canaricultum Flauta de Bahía Blanca; señor Francisco Febles, en representación de la Asociación Cordobesa Canaricultura Roller; todos ellos debidamente autorizados y con amplias facultades otorgadas por las entidades que representan para aceptar, bajo la responsabilidad de las mismas, las decisiones que se adopten en este acto, dejan constancia que en la fecha resuelven fundar la FEDERACION ARGENTINA DE CANARICULTURA, la que se constituye sobre bases generales que a continuación se transcriben:

1º Todas las Entidades que integran la Federación Argentina de Canaricultura, deberán poseer Personería Jurídica.

2º Cada Asociación deberá adoptar, con carácter obligatorio el uso de planillas de declaración mensual de los pichones anillados por cada asociado.

3º Queda establecido asimismo con carácter obligatorio para cada Asociación el uso de las planillas anuales de "pedigree" que con la planillas a que se refiere el artículo 2º, formarán el Registro de Pedigree.

En prueba de conformidad firman la presente Acta los arriba mencionados.

Virgilio C. Bianchi - Alfredo Róvere (UCRA)

Arturo Rímini - Rodolfo Lafulla (ARCR)

Amador Reyes - Jaime Moreira (CRAM)

Pedro Adamini (CRAB) - Salvador Lománaco (ACRO)

Francisco Febles (ACCR).

ESTATUTO DE F.A.C.

Art. 1º: La Federación Argentina de Canaricultura, -constituida en la Ciudad de Buenos Aires, el día 24 de julio de 1950 - Año del Libertador General San Martín - con domicilio legal en la misma, tiene por objeto: a) Difundir, orientar, uniformar, adelantar y proteger la canaricultura en sus diversos aspectos: canto, color, forma, tipo e hibridación, a través de sus entidades afiliadas; b) Promover, patrocinar, organizar y realizar concursos y exhibiciones públicas o privadas de canarios, y de ornitología en general; c) Participar en concursos y exhibiciones continentales y/o mundiales y de ornitología en general; d) Propiciar la vinculación de esta Federación con otras similares del extranjero; e) Habilitar jueces y formar e integrar la nómina de los jueces de esta Federación; f) Designar los jurados de sus propios concursos y los de sus afiliadas, en la forma que se reglamente; g) Propiciar la creación de entidades de canaricultura y de ornitología en todo el país; h) Realizar clases, conferencias, demostraciones, congresos, por iniciativa propia o a solicitud de las afiliadas; I) Habilitar y sostener un local para sede de esta Federación; j) Arbitrar en asuntos intersocietarios, a requerimiento de las partes.

Art. 2º: La Federación está capacitada para adquirir bienes muebles o inmuebles y contraer obligaciones, así como para realizar cualquier operación con los bancos de la Nación Argentina, Hipotecario Nacional y Provincia de Buenos Aires.

Art. 3º: EI patrimonio se compone de: a) de las cuotas que abonen sus afiliadas y cuyo monto lo fijará la Asamblea Ordinaria bienal; b) del gravamen que se fije por el procedimiento señalado en el inciso anterior, por los anillos que expendan las afiliadas, que liquidarán mediante "declaración jurada" o en formulario "ad hoc" según lo estime pertinente el Comité Central; c) De las donaciones, herencias, legados y subvenciones que se le acuerden; d) De los bienes que posee en la actualidad y de los que adquiera en lo sucesivo por cualquier título, así como de la renta que los mismos produzcan; e) Del producido de beneficios, rifas, festivales y de cualquier otra entrada que pueda tener por cualquier otro concepto.

Art. 4º: Las asociaciones, que en carácter de miembros constituyen la Federación Argentina de Canaricultura, mantienen absoluta autonomía e independencia en su orden interno, directivo, técnico y administrativo, sin perjuicio del respeto que deben a las decisiones que tome la Federación por conducto de sus órganos y como autoridad máxima que representa los intereses sociales Sus estatutos y reglamentos no pueden oponerse parcial o totalmente a los de esta Federación, caducando automáticamente al entablarse la relación entre FAC y la afiliada.

Art. 5º: Los miembros de la Federación así como sus asociados, deben solidaridad y respeto a las resoluciones de las Asambleas, del Comité Central y del Tribunal Arbitral y de Conducta, y al mantener su afiliación, adquieren las obligaciones de que de ellos emanen y de las que provienen de la aplicación del presente Estatuto.

Art. 1º: La Federación Argentina de Canaricultura, -constituida en la Ciudad de Buenos Aires, el día 24 de julio de 1950 - Año del Libertador General San Martín - con domicilio legal en la misma, tiene por objeto: a) Difundir, orientar, uniformar, adelantar y proteger la canaricultura en sus diversos aspectos: canto, color, forma, tipo e hibridación, a través de sus entidades afiliadas; b) Promover, patrocinar, organizar y realizar concursos y exhibiciones públicas o privadas de canarios, y de ornitología en general; c) Participar en concursos y exhibiciones continentales y/o mundiales y de ornitología en general; d) Propiciar la vinculación de esta Federación con otras similares del extranjero; e) Habilitar jueces y formar e integrar la nómina de los jueces de esta Federación; f) Designar los jurados de sus propios concursos y los de sus afiliadas, en la forma que se reglamente; g) Propiciar la creación de entidades de canaricultura y de ornitología en todo el país; h) Realizar clases, conferencias, demostraciones, congresos, por iniciativa propia o a solicitud de las afiliadas; I) Habilitar y sostener un local para sede de esta Federación; j) Arbitrar en asuntos intersocietarios, a requerimiento de las partes.

Art. 2º: La Federación está capacitada para adquirir bienes muebles o inmuebles y contraer obligaciones, así como para realizar cualquier operación con los bancos de la Nación Argentina, Hipotecario Nacional y Provincia de Buenos Aires.

Recuerdos que pueden contribuir a la historia de nuestra Canaricultura

Hacia mediados del año 1969 pensamos con el Dr. Virgilio C. Bianchi redactar una breve historia de la canaricultura de color -que era nuestra especialidad- la que considerábamos de real interés para muchos aficionados, a pesar de que algunos jóvenes han de considerarla un período ya transitado, como ocurre con la mayoría de los deportes en nuestra Argentina.

En esos precisos momentos quedé, a raíz de una grave desgracia familiar, en condiciones nada propicias para colaborar con él, quedando todo en sus manos. Ignoro los motivos que lo indujeron a abandonar el proyecto, posteriormente, no hablamos más del asunto. Varios años después publicó un artículo en la Revista "El Canaricultor" en el que hacía referencia a las condiciones de la canaricultura hacia el año 50 y la consecuente fundación de la FAC y a la que me referiré más adelante.

Hoy con una lejana óptica y con menos apasionamiento de que dimos prueba en aquella época, redacto estos comentarios lamentando que en el traslado de mi domicilio de Martínez a Río Ceballos se extraviaran la mayoría de los elementos que conservaba y que, desde luego, dificultan una exacta cronología de muchos acontecimientos importantes y las fechas y orden de todos los Campeonatos Argentinos organizados por las distintas afiliadas.

Los primeros indicios de lo que iba a ser nuestro deporte pueden hallarse muchos años antes de 1930, los canarios Rollers (llamados de canto Clásico) que venían en apreciable cantidad en barcos procedentes de Alemania en sus respectivas jaulitas de madera. Su difusión fue muy grande y en numerosas casas se les observaba alegrándolas con su canto. De inmediato muchas de las casas dedicadas a rematar un poco de todo, procedían a hacerlo con los Rollers. A pesar de que numerosos aficionados se dedicaban ya a su crianza, todavía no se encontraban en condiciones de organizarse en alguna entidad. Solo con la llegada de los primeros canarios de color que, inmediatamente llamaron la atención agrupándose con ellos, se fundó en el año 1939 la Asociación Argentina de Canaricultura Roller (A.A.R.A.) nombre este último que nunca fue del agrado -con verdadera justicia- de los criadores de esa especialidad que nunca consideraron Rollers a los canarios de color.

La fundación de esta entidad se produjo a raíz de una exposición -llamémosla libre- que se realizó en el patio de remates de la casa Bullrich.

En ese mismo año 39 y, por desinteligencia entre varios dirigentes se fundaba la Unión Criadores Rollers Argentina (U.C.R.A.) y, para continuar con el divisionismo también a fines del mencionado año se desprende de ella un núcleo que dio origen a la Sociedad de Criadores de Canarios Rollers (S.C.C.R.). Todo en un año ...! Ya llevábamos la semilla de una divergencia que debía durar hasta 1956.

Posteriormente, en pocos años más, se creaban la mayoría de las entidades (que aún subsisten) y a las que el Dr. Bianchi presidente entonces de la UCRA supo aglutinar -excepto cinco o seis: la SCCR, la AQCF, y la RAVB- con el obleto de fundar la Federación Argentina de Canaricultores (FAC). Hecho histórico que se concretó a mediados de 1950.

Al respecto debo referirme al mencionado artículo del Dr. Bianchi publicado en "El Canaricultor" que ha de ser conocido por muchos dirigentes y aficionados, y en el que afirmaba como motivo de las entidades que no quisieron integrarse con las demás en la FAC, distintas posiciones, sobre todo con respecto de la oportunidad de su fundación. Como formé parte de esos dirigentes disidentes me permití disentir con esas afirmaciones, y así se lo manifesté amigablemente a Bianchi en forma personal. De todas maneras los que terminamos siendo sus amigos y la canancultura ha de conservar perenne recuerdo y agradecimiento al Dr. Bianchi que, contra viento y marea puso los cimientos de nuestra canaricultura organizada.

Los que formábamos ese grupo disidente -principalmente los de la ACCR y la AQCF, sobre todo la primera, ya que algunos de sus dirigentes publicaban una pequeña revista mensual bastante combativa, discrepábamos con la casi totalidad de los jueces que actuaban en la FAC y la pobre calidad de los ejemplares presentados (excepción hecha.de los de CRAM y CRAC) e inclusive la mediocre organización de los Campeonatos Argentinos que llegaron a realizarse sin el correspondiente Catálogo. Sin embargo en esas condiciones la FAC, pudo concretar todos sus Campeonatos Argentinos desde 1951 a 1955, este último organizado por la afiliada de Mendoza CRAC.

En el verano del año 1956 el Dr. Bianchi debió haber llegado a la conclusión que muchos de los mejores jurados de color no pertenecían a la FAC (Simonini, Deambrosi, Salvado, Vargas Etchegaray entre otros) que venían actuando desde antes del año 50 y que por ende eran muy importantes criadores, con los mejores ejemplares de color (salvo los de CRAM). Constituían el poderío de las sociedades SCCR, AQCF, RAVB y ACP, amén de dirigentes de larga actuación que podrían colaborar eficientemente dentro de la FAC para una tan necesaria reorganización de la misma.

Al efecto, fui invitado por intermedio de Pagani, Secretario de la FAC, a mantener algunos contactos con Bianchi y Arregui quienes tenían real intención de que nos integráramos a ella. Previamente facultado por los dirigentes no federados, conjuntamente con Vargas Etchegaray, quien conocía muy bien los entretelones de la FAC por haber pertenecido a ella como miembro de la afiliada de Avellaneda y ya desvinculado de ella, tuvimos vanos encuentros con aquellos llevando como objeto crear un ambiente favorable para integrarnos a la Federación ya que estaba en el ánimo de todos formar parte de ella, superando diferencias que, con buen ánimo podían lograrse. Destacando que muchos de los importantes criadores tenían el muy loable deseo de figurar en los Campeonatos Argentinos y que de ninguna manera queríamos fundar otra Federación como algún despistado dirigente pretendió.

Al fin llegamos a la tan ansiada solución: Bianchi con un gesto de desprendimiento que lo ha honrado ante la canancultura argentina, renunciaba a la presidencia de la FAC y la declaraba en estado de Asamblea -por supuesto que con la anuencia del Comité Central- absteniéndose, desde luego a la futura presidencia que surgiría de la próxima Asamblea que, inmediatamente se convocó, y de la que resultó elegido Rodríguez Carns miembro de la ACP de La Plata. Y un Comité Central que para conformar a distintas afiliadas, se constituyó con casi veinte miembros con la consiguiente dificultad de un trabajo sensato y que para agilizarlo se debió antes del año a reducirlo a ocho o diez.

Como todos estábamos concientes de la más que precaria situación económica de la FAC y de todo lo referente a Estatutos, Reglamentaciones y siendo de suma necesidad una correcta organización, de inmediato se convocó a una Asamblea Extraordinaria teniendo en cuenta la proximidad de la organización de Campeonato Argentino de ese año.

De inmediato y con la asistencia de la gran mayoría de los delegados de las afiliadas, se aprobó el proyecto presentado sobre el gravamen que debía adicionarse al precio de los anillos -que pasó a ser el fundamental aporte económico con que contó la FAC desde esa fecha-, la nueva nomenclatura de colores, la inclusión en la nómina de jurados de aquellos que no habían pertenecido a la FAC que reforzaron con su capacidad a la misma, ya que varios de ellos actuaron en el Campeonato Argentino de ese año; la publicación de una pequeña revista que apareció contemporáneamente con e! Campeonato y en la que figuró el cálculo de recursos que necesitaba la FAC para desenvolverse, ya que a esa fecha estaba a fojas cero, en materia de recursos, diversas reformas al Estatuto vigente y su publicación y la obligatoriedad de nuevas fichas de jura y la publicación del respectivo catálogo del próximo Campeonato Argentino.

De tal manera se pudo realizar a cargo del Comité Central el Campeonato Argentino del 56 en los lujosos salones de la casa Harrod's que constituyó un verdadero acontecimiento, renovándose en los mismos por dos o tres años a partir de los cuales constituyeron un verdadero orgullo para la FAC la gran mayoría de los Campeonatos organizados por las distintas afiliadas.

Por la carencia de una documentación perdida y de que he hecho mención, no me es posible mencionar cronológicamente las fechas y el orden en que se realizaron los distintos Campeonatos. Muchos los tengo perfectamente en mi memoria, sé todos los que se han realizado, pero me inhibe el temor de no poder atenerme a una exacta cronología. Unicamente consultando a las distintas afiliadas podría hacerlo, ya que ni en la sede de FAC se han conservado -como debió ser- todos esos elementos que ahora debo añorar.

Debemos consignar que la FAC desde sus inicios y, hasta la fecha, no contó con los recursos económicos imprescindibles como para hacer una Federación como habíamos soñado. Los primeros tiempos fueron con toda seguridad, esa falta de recursos dada las largas distancias que separaban al Comité Central de las afiliadas del interior obstaculizó una fluida relación con las mismas que, en general se reducían a los contactos que permitían las Asambleas y los Campeonatos. Argentinos. Cabe insistir en la forma de ingreso de los gravámenes de los anillos. Las afiliadas se surtían con diferentes fabricantes e ingresaban los mismos a principio de enero finalizada la temporada de cría y por declaración jurada. Sin ofender a nadie me remito a la confianza de ese método. Y bien lo saben aquellos que alguna vez han debido hacer sus aportes a la D.G.l. ... Se solucionaba el problema con aportes adelantados por algunas afiliadas y hasta personales de los miembros del Comité Central; para remediar esa difícil situación presentamos, en una Asamblea Ordinaria realizada en Club Gimnasia y Esgrima, un proyecto del anillo único y con la respectiva reglamentación a cargo del Comité Central. Bastó que un delegado empleara la palabrita de "no innovar" para que las cosas quedaran como estaban. Ello ocurría en el invierno del año 1957 y, debimos esperar hasta 1969 (doce años después) para conseguir su aprobación, mejorando en forma evidente la fluidez de la tesorería de la FAC.

Con relación a las distintas sedes de la FAC se anduvo deambulando en locales facilitados en principio en la sede de UCRA, luego en la Casa de Castilla y por varios años gracias a un generoso gesto de las Señoritas hermanas del Dr. Bianchi, con un muy módico alquiler, en la calle Pasco y finalmente en Secretaría de la SCCR hasta la adquisición de la sede propia en la Av. La Plata, en el año 1970.

Hasta esa fecha la FAC bajo la presidencia de Rodríguez Carns, Dembrosi, Bianchi y Risetto con la colaboración de excelentes Secretarios como Arregui y Matías y el resto de los integrantes que se sucedieron por largos períodos (Salvado, Simonini, Baldassarri, Roca, etc.) se pudo llegar a lo que considero el más importante hecho; la adquisición de la Sede, la consecución de la Personería Jurídica y la obtención del Título de propiedad de la misma. Y ya con una mayor solvencia económica se pudo poner en práctica el viejo anhelo del transporte de los ejemplares concursantes al Campeonato Argentino a cargo de la FAC. Otro hecho de importancia ya varios años antes del 70 fue la creación del Departamento Técnico cuyo primer presidente fue el Dr. Bianchi.

No debemos pasar por alto la defección en el año 1957 y 1959 de dos de las más poderosas económicamente hablando, por motivos que no entraremos a considerar ahora, y cabe acotar que la AACR se abstuvo de concurrir al Campeonato del año 1956, fecha en que de inmediato se desvinculó de la FAC.

Entre otros logros de importancia durante ese largo período debemos destacar la creación del Departamento Técnico que, aparte de las modestas enseñanzas para la época, tuvo a su cargo la propuesta ante el Comité Central de los jurados que debían actuar en las afiliadas y las ternas para el Campeonato Argentino; la revista "El Canaricultor" de la que se habían publicado tres o cuatro números separados por largos lapsos y que, a partir del año 1965 o 1966, bajo la dirección de García Delgado se editaron con absoluta regularidad tres números anuales. Se creó para la misma una cuenta especial independiente de la Tesorería y con el sistema de subscripción adelantada pudo sostenerse hasta que se llegó a la publicación de un número anual, bien es cierto que con una mayor y ostensible calidad didáctica. Con toda justicia habrá que reconocer que en los últimos ejemplares de "El Canaricultor" con la dirección de García Delgado se publicaron los primeros mapas genéticos de los colores blanco, amarillo, pastel, marfil y ópalo.

En esta síntesis un poco o bastante deshilvanada, llegamos a los primeros años de la década del 70 dejando para mejor ocasión continuar este relato. Pero antes de terminar quiero rendir un sincero homenaje a los dirigentes que hicieron posible la adquisición de la sede de la FAC relatando la forma en que se hizo y que, salvo contados dirigentes, del Comité Central y la casi totalidad de los del interior ignoran la forma en que se hizo, destacando que no aportaron un solo "peso" ni las afiliadas ni los canaricultores.

La fabricación y venta del bizcocho FACvital que FAC surtía a la gran mayoría de las afiliadas se hizo con un precio inferior a los mejores de plaza. De tal manera que además del beneficio que reportaba a afiliadas y aficionados con el margen de ganancia que se obtenía se pudo salvar la deuda de los tres millones de pesos, de esa época, y que habían facilitado los miembros del Comité Central: Damonte, Matías y García Delgado, que es de toda justicia mencionar que nunca cobraron intereses sobre esa deuda. Es de toda justicia mencionar a quienes hicieron la patriada: Gerónimo Damonte, Manuel Matías, Francisco García Delgado, Pedro Baldassarri, Luis Simonini y José Montero, que dedicaron mucho de su tiempo al fraccionamiento y a la correspondiente distribución. Al beneficio que dejaba el bizcocho habrá que agregar, la venta que hacía FAC de la cantaxantina que Simonini conseguía a precio muy inferior al de los mismos importadores, pudiendo hacer un negocio personal, su venta la puso a disposición de la FAC que la distribuyó por dos o tres años y que se abandonó por lo engorroso de su fraccionamiento.

La renovación de las autoridades que condujeron durante ese largo período los destinos de la FAC fue muy relativa, al punto que cuatro Presidentes (Rodríguez Carns, Deambrossi, Bianchi y Risetto) cubrieron esos cargos hasta el año 1970... ocurriendo lo mismo con los Secretarios (Pagani, V.M. Risetto, Arregui, A.J. Risetto, Vargas Etchegaray y Matías). En cuanto a los Tesoreros Vargas Etchegaray y Simonini se sucedieron por larguísimos períodos. La mayor renovación se produjo en las vocalías que cubrieron Simonini, Baldassari, Orofino, Montero, Roca, García Delgado y otros de menos significación.

En cuanto al Departamento Técnico casi sin modificaciones, fue integrado por Bianchi, Simonini, Deambrossi, Buj y Risetto.

Publicado en "El Canaricultor", Nº 49, año 1986,
por Andrés Jorge Risetto (Río Ceballos, Córdoba)

REMEMBRANZAS

En alguna oportunidad, sobretodo charlando con amigos, recordé algunas anécdotas que me sucedieron a lo largo de toda mi actuación como canaricultor y me pedían que algún día las contara en "El Canaricultor" por eso ahora respondiendo a una invitación de la dirección de la revista a C.R.A.C. a escribir algo sobre la historia de la sociedad, anécdotas, etc., lo hago con mucho gusto para que los canaricultores agrupados en F.A.C. conozcan algo de los comienzos de la canaricultura argentina.

Siempre recuerdo cuando estoy desempeñando la función de juez (a pesar de que han transcurrido muchos años) en alguna exposición los comienzos de mi "carrera" cuando la canaricultura recién empezaba a desarrollarse en el país en forma organizada; era hacia los finales de la década del 40, cuando ya actuaba como jurado en exposiciones locales y en la zona de Cuyo y en una ocasión me tocó actuar en una sociedad en la que presentaban, por falta de jaulas,dos ejemplares en cada una, identificados para premiarlos con anillitos de diferente color; era la época en que a los de línea clara se les permitía las manchas en el plumaje, descontándoseles puntos en relación al tamaño de las mismas, como ser el de una moneda de 5, 10, o 20 centavos m/n.

En otra ocasión, la sociedad a la que fuí como jurado, iba a exponer los canarios en un negocio céntrico y querían llevar los ejemplares ya premiados al salón de exposición; para eso hicieron el juzgamiento en una habitación de una casa particular pintada de color naranja y sin más luz que una pequeña ventanita y en un día nublado; se imaginan con ese color de fondo cómo se vería los de factor rojo?

El máximo de lo insólito me sucedió cuando tuve que actuar bajo un pequeño alero de no más de 0,80 mts. de ancho y al aire libre por supuesto en invierno en un día crudísimo, lloviendo, con bufanda, el impermeable puesto y cayéndome el agua en la espalda.

Todas esas falencias se las hice ver por supuesto, pero eran los comienzos de la canaricultura y la gente tenía una voluntad extraordinaria de aprender y de una calidad humana excepcional; claro que todo eso lo pude aguantar gracias a que los canarios no eran muchos y que yo tenía 20 años.

Con posterioridad se fundó la F.A. C. y se realizaron los Campeonatos Argentinos: en uno de los primeros años concurrí al mismo y me tocó actuar como ayudante en una de las mesas; yo veía cómo iban dando los premios y no me satisfacía mucho pues hasta se llegó a premiar ejemplares de un color por otro, pero el colmo fue cuando vino a la mesa un ágata que era presentado por mi sociedad, C.R.A.C. y los jurados al verlo dijeron ¿Qué color es éste?, y al ver la inscripción que venía como Agata se extrañaron porque nunca lo habían oído. Yo al ver esto, ya que era un joven provinciano que ya había estado actuando varios años en exposiciones en Cuyo, que por primera vez iba a un Campeonato Argentino y que consideraba que los jurados de la F.A.C. de Buenos Aires sabrían más, me desilusioné mucho y me decidí a rendir como jurado ofíocial de F.A.C. en ese mismo Campeonato y desde ese día integro lista de jueces.

Claro está que todo esto sucedió en los comienzos de F.A.C. y no con posterioridad a 1955 que ingresaron a la misma. sociedades y por ende criadores de real jerarquía, pues hasta entonces sólo se destacaban como dijo Don Andrés J. Risetto en el Número anterior de esta revista, la C.R.A.M. y la C.R.A.C a la que yo pertenezco.

Para los canaricultores de hoy, tal vez les parezca imposible que hayan sucedido estas cosas, pero los comienzos de cualquier actividad siempre fueron duros, más cuando se tiene verdadera vocación por algo, uno salva todos los obstáculos y persevera hasta el final. Así me sucedió a mí y veo con orgullo como ahora F.A.C. después de varios años de trabajo fecundo de sus dirigentes, ha llegado a constituirse en la entidad rectora de la canaricultura nacional.

Publicado en "El Canaricultor", Nº 50, año 1987, por Luis Buj

Con la satisfacción de poder editar un poco antes que de costumbre nuestra revista, lo que implica pensar que en el futuro podremos hacer tal vez dos números por año, es que comienzo este contacto con Uds, esperando que, con el apoyo de todos se pueda transformar este anhelo en realidad.

Un Campeonato Argentino más ha pasado en la historia de FAC; pero éste XXXº Campeonato no fue uno más.

Como ya he dicho otras veces, y he escuchado decir también, nuestra joven canaricultura no tiene historia, por lo menos escrita; claro, no la tiene porque es joven, y no les corresponde a los que la hacen, escribirla, sino que son los hechos que ellos producen los que mañana serán escritos por otros como historia en FAC.

No soy amigo del halago fácil ni escribo lo que no siento, pero, creo que los que asistimos a la cena de cierre de este XXXº Campeonato Argentino hemos tenido el privilegio de estar presentes en un hecho histórico para la FAC y la Canaricultura Argentina, tal vez el hecho más importante desde la fundación de la Federación.

Para los que allí no estuvieron es esta cita: La FAC rindió un homenaje a Andrés Jorge Risetto.

Se que esta frase "suena" un poco fría, pero por más que la he pensado, no pude encontrar las palabras adecuadas para expresar lo que significó para mí y para muchos este homenaje, que puedo agregar yo, a todo lo que significan ese nombre y apellido.

Aquí no es cuestión de decir que el homenaje fue merecido, que se hizo justicia, que por sus méritos etc, etc, a este SEÑOR no le caben las frases hechas.

En Mar del Plata, se dió el caso, de que estaban más emocionados los que brindaban el homenaje a Don Andrés que el propio homenajeado y en este caso se da rara vez.

Se da rara vez, porque los argentinos somos un poco afectos a los homenajes... y no siempre son verdaderos, merecidos y sinceros como en este caso.

Treinta Campeonatos pasaron en FAC, unos cuantos se hicieron en Mar del Plata. Dentro de algunos años, seguramente en esos corrillos que evocan recuerdos alguien dirá -¿Te acordás cuando fuimos al Campeonato de Mar del Plata?- Cuál?... ese en el que le hicimos el homenaje a Don Andrés?

Y así se seguirá haciendo la historia que hoy comenzamos a escribir.

Publicado en "El Canaricultor", Nº 44, año 1980 por su Director Franco P. Mosca

FAC adquiere el inmueble de Av. La Plata 443, 3º B, Capital Federal, en el año 1971. Recordemos que esta gestión estuvo a cargo de los dirigentes señores MANUEL MATÍAS, GERÓNIMO DAMONTE y FRANCISCO GARCÍA DELGADO, quienes aportaron el dinero para dicha operación; la FAC, poco a poco, fue pagando esa deuda; el gravamen de los anillos y la fabricación del Bizcocho FACvital fueron la principal fuente de recursos para cubrir esa importante suma.

LA CASA PROPIA

En comentario pretérito desde esta columna, hemos tocado el tema de la CASA PROPIA, pero es justo reconocer, haberlo hecho a nivel federativo.

Pero ante lo iterativo de la buena noticia, donde se nos informa haber cristalizado adquisiciones de bienes inmuebles; ello, nos produce un lógico impacto de emoción y lo reproducimos no como una información más, sino con la realidad de un fausto acontecimiento dentro del armonioso andar sin pausa en la canaricultura de esta Federación.

No hace mucho, "El Canaricultor" se hizo eco de la compra de la casa por la afiliada CRUM (Mar del Plata), la misma se hizo efectiva en el predio que ocupara desde su fundación; en Noviembre último, la ACRB (Berazategui) corona igual inquietud.

Para arribar a estas instancias, verdaderos hitos en el historial de las instituciones, es menester haber madurado potencialmente como hombres, para hacerlo paralelamente en la faz directiva; lo de lamentar es que esos grupos no sean numerosos, pero gracias a Dios, existen.

El aliento no puede, no debe retacearse, estas líneas son para ellos, para todos quienes se ubiquen en derredor de su Entidad pensando en cubrir un pedazo del país, con el techo de la Sociedad.

La Casa Propia, estaba animada por una decisión de trasmutar la existencia empírica, donde se nutre en nombre de una visión, primero unilateral, luego compartida, acunando un ensueño largamente acariciado.

Es de esperar que ambas entidades, y las que se sumen posteriormente, den preferente atención y concreten la Personería Jurídica, para epilogar este hito con dignidad ante ésta, alta y no tan inasible inquietud.

Publicado en "El Canaricultor", Nº 36, año 1974

PERSONERIA JURIDICA

Considerada la necesidad de la obtención de la personería jurídica, se inició ante la Inspección General de Personas Jurídicas, el trámite correspondiente con fecha 20 de agosto de 1976, trámite que demandó varios meses debido a las correcciones y agregados al Estatuto, exigidos por dicha repartición. Además, dichas exigencias se extendieron para que la FAC contara entre sus afiliadas con un número determinado de ellas que poseyeran personería jurídica, habida cuenta de la fecha de fundación en el año 1950.

Llenados los requisitos exigidos, con fecha 13 de junio de 1977, se acordó a la FAC los beneficios de la personería jurídica entre los que se cuenta el que permitirá poner a nombre de la FAC la titularidad del dominio de su sede social de Avda. La Plata 443, 3º B.

Cabe mencionar en esta Memoria, por su fundamental importancia, el Art. 41 (transitorio) incorporado al Estatuto por exigencia de la mencionada Inspección por el que se acuerda a las afiliadas que no poseyeran personería jurídica un plazo perentorio de dos años a partir del 13-06-77, para su tramitación y obtención. Vencido el cual las que no la hubieran obtenido no podrán participar en las Asambleas convocadas por el Comité Central de la FAC.

IMPRESION DEL ESTATUTO

Debido a las numerosas modificaciones y agregados al Estatuto votado en distintas Asambleas de la FAC y a las posteriores exigidas por la Inspección General del Personas Jurídicas, el Comité Central resolvió hacer imprimir 150 ejemplares del Estatuto al que se agregaron la Reglamentación del Campeonato Argentino y la Reglamentación de las Plumas Faltantes.

Publicado en "El Canaricultor", Nº 41, año 1977

CRONICA DE UN MILAGRO

Lunes 24-07-1989, hora 08:30

251-1328

-Hola Juan, escuchame, en el diario de esta mañana hay un aviso de un local con teléfono, en la zona de Parque Patricios, en la calle Luzuriaga, el precio me parece muy barato, 12.000 dólares. ¿Por qué no vas a buscar a Hugo y lo van a ver, ya que están más cerca?

-Bueno Franco, mirá, yo lo veo a Hugo y a la tarde lo vamos a ver, ahora creo que por ese precio debe ser muy chico, o un tugurio, pero... ya fuimos a ver tantos, que uno más...

A las l4 hs.:

Terminando de almorzar con la gente de Henel que me había invitado, para que le acercara datos sobre las posibilidades del mercado para la ubicación de sus productos. Pregunto:

-¿Dígame, la calle Luzuriaga al 100 queda cerca?

-Sí, es aquí, a dos cuadras.

15 hs. Luzuriaga 101:

-¿Señor, es este el local que está en venta?

-Sí, pase que se lo muestro.

Recorro el garage, el local, el sótano. El vendedor me iba mostrando todo, las cortinas con motor, las vidrieras; yo no lo podía creer. Pregunto si el teléfono funciona, me dice que sí; marco el número 251-1328:

-Juan, andá a buscar a Hugo y vénganse volando que quiero que vean ésto, me parece que vale la pena.

-Escuchame Franco, estoy sin coche, ¿por qué no venís vos a buscarme y vamos a lo de Hugo?

Me largo para Avellaneda, lo cargo a Juan y vamos a buscar a Hugo; en el camino le iba contando lo que a mí me parecía, pero ellos tampoco creían mucho lo que les decía. Por fin llegamos al local y ellos también lo vieron.

Después de la recorrida, Hugo y Juan me llevan afuera.

-Escuchame Franco, ésto no puede ser, aquí tiene que haber algo, algún problema, ésto es un regalo -dice Hugo-.

-Mirá, ¿por qué no vamos a la inmobiliaria y vemos bien como es el asunto? -sugiere Juan-.

Nos largamos a la inmobiliaria, el vendedor nos muestra la documentación que tiene del local: escritura, impuestos, etc., a nosotros nos parece que todo está bien, sugiero dejar una seña, estamos de acuerdo, alguien dice que habría que avisar a los responsables designados por la asamblea para que lo vean primero.

Llegamos a la conclusión que esta es una oportunidad que no hay que perder, después avisaremos.

Cerramos la operación, dejamos uña seña y quedamos para hacer el boleto definitivo el viernes.

Salimos de la inmobiliaria y, por supuesto, a los tres se nos ocurre que debemos festejar... Vamos hasta el bar de la esquina y pedimos tres cafés, nos miramos y no sabíamos qué decir, todavía no lo podíamos creer.

-Che Franco, dice Juan- ¿no habremos hecho una macana?, ésto no puede ser.

-Mirá, -respondió- de última lo que arriesgamos no es mucho, después de todo lo que recorrimos y vimos es la primera vez que llegamos a algo concreto.

Y dice Hugo:

-Escuchenmé, ¿saben qué día es hoy?

-Sí, 24 de julio.

Y los tres al momento nos dimos cuenta:

HOY ES EL CUMPLEAÑOS DE FAC...

¡FELIZ CUMPLEAÑOS FAC!

Personajes:

Hugo (Hugo González)

Juan (Juan Messina)

Franco (Franco P. Mosca)

Publicado en "El Canaricultor", Nº 53, año 1990, por Franco P. Mosca

UNA ENTIDAD DE SERVICIOS

La F.A.C., federativa de verdad, auspiciando los Campeonatos de Canaricultura en las distintas provincias argentinas.

El traslado de los ejemplares a los distintos lugares donde se efectuaron los Campeonatos Argentinos.

En el Campeonato realizado en San Juan, se estrenaron las nuevas estanterías mandadas a construir para 7.000 jaulas.

La F.A.C. provee de los anillos a todas sus Afiliadas.

Colegio de Jueces: las cuatro reuniones obligatorias de los jueces que integran la nómina oficial, son solventadas por F.A.C., en el traslado, merienda y alojamiento. El Colegio de Jueces prepara los cursos de aspirantes a jueces, dicta las medidas técnicas, manteniendo actualizada la nomenclatura oficial de ejemplares de Color y de Forma y Postura.

Desde su fundación la F.A.C. auspició y/u organizó los siguientes Campeonatos Argentinos. Podemos ver la evolución alcanzada a través de los años.

Presidieron la F.A.C. los siguientes Dirigentes:

Primer Presidente: Sr. JOSE RODRIGUEZ CARNS; ANDRES J. RISETTO; ENRIQUE J. DEAMBROSI; Dr. VIRGILIO C. BIANCHI; FRANCISCO GARCIA DELGADO; GERONIMO DAMONTE; RICARDO M. LOPEZ; FRANCO P. MOSCA; NORBERTO J. MUSI y actualmente ROBERTO E. GENOVA.

Fueron Directores del Departamento Técnico de Color: (*)

En distintos períodos: Dr. VIRGILIO C. BIANCHI; ANDRES J. RISETTO; LUIS SIMONINI; RICARDO M. LOPEZ; CARLOS LADOGANO; FRANCO P. MOSCA que en la actualidad es el Director del Colegio de Jueces.

CAMPEONATOS ARGENTINOS


(*) Por renuncia de TUCRA
Publicado en "El Canaricultor", Nº 56, Año 1996

Director de la Escuela de Canaricultura

Desde su iniciación en el año 1989, es su Director el Sr. Carlos M. Ladogano.


Directores de la Revista "El Canaricultor"

INFORMATICA

La F.A.C. comienza a incorporar la informática. En el Campeonato Argentino de 1988, organizado por el Círculo Cañadense de Canaricultura, puso en práctica efectuar el Catálogo del Campeonato; para ello contaban con la experiencia que venían llevando a cabo en los últimos Torneos Zonales Centro y Litoral de Canaricultura, con un programa que había preparado una Empresa de Computación, radicada en una localidad vecina a la ciudad de Santa Fe.

En el Campeonato de Olavarría -año 1990- los dirigentes de ACROl, lograron que estudiantes de la Facultad les preparan un programa similar al anterior, que anduvo muy bien.

En el año 1991, la Afiliada ACA de Avellaneda, y con el objeto de organizar el Campeonato Argentino, contrata los servicios del actual programador del sistema que hizo propio la FAC.

En Córdoba, en 1992, la ACRUC incorpora en las tarjetas de premios una oblea autoadhesiva con los datos de cada ejemplar y expositor premiado y en 1993 la organizadora S.F.A.C. imprimió el Diploma.

Año a año se sigue insistiendo en nuevas mejoras; para ello la F.A.C. ha contratado los servicios de un profesional especializado en computación y programación.

Lo reseñado hasta aquí, sólo muestra el desarrollo institucional.

El perfeccionamiento logrado en las distintas razas y variedades de canarios, es un tema que he dejado librado al criterio de los expertos y técnicos en la materia.

Las fotografía que ilustran este trabajo creo que son la historia misma de nuestra Canaricultura; allí están casi todos los hombres que han hecho grande este hobby, en permanente perfeccionamiento.

Con las reseñas que enviarán las actuales afiliadas, quedará casi completa la historia de la Canaricultura Argentina.

Mar del Plata, Mayo de 1999

NORBERTO J. MUSI